jueves, 21 de octubre de 2010

Tronco

Oh, que genial.
Son las 3 am, tengo miedo.
Pero ya entendí por qué tengo miedo.
No era lo que sospechaba, ni mucho menos.
Persisten los engendros malignos.
Los olores a fluidos corporales.
Pero no tiene nada que ver el sonido distractor.
Es la señal de un advenimiento.
De una fuga avasalladora.
Periplos alrededor de la mesa.

Como si no me quisiera dar cuenta.
Sigo teniendo esos olores.
En la nariz, como a descarga.
Se que tiene que ver el sudor.
El resentimiento a levantarse temprano.
O el desinterés de la madrugada.
No quiero forzar.
A pesar de que lo prometido es deuda.

domingo, 10 de octubre de 2010

Horas.

Yo nací viciado, pero cuando te des cuenta, ya será muy tarde.
En la enredadera con la que me veo envuelto, sigo contando los pasos.
Uno hacia atrás, uno hacia atrás, dos hacia adelante, uno hacia atrás y llegó a esa esquina.
Me quedo viendo de reojo, por si alguna luz sigue encendida.
Las cosas siguen su curso, la noche y el día se confunden.
No me merezco nada. No he cumplido nada.
Pero todas esas veces que prometí quedarme sentado en la vereda.
Cada noche camino encapuchado. Tengo una cajetilla de cigarrillos por si alguien gusta.
Enciendo uno, siento tres temblores antes de enfrascarme de nuevo a mis pensamientos.
Estoy sentado en la vereda, junto a los arbustos. Estoy muy cansado como para quedarme parado.
Le doy siete pitadas al cigarro, solo quiero conversar.
Dan las tantas de la madrugada, y nadie llegó.
Escupo los restos de nicotina que quedan en mi saliva, mezclados de rabia e indecisión.
Me incorporo, buscando razones por las que el frío ha valido la pena, sin encontrarlas.
Fumó lo que queda del onceavo cigarrillo. Lanzó la cajetilla al aire, como llamando la atención.
Dejo que la oscuridad cubra mi frustración. Que la humedad del ambiente no me deje admitir que estoy llorando. Camino, como camino. Me tambaleo un poco, dramatizando todas esas veces.
Esas veces que prometí quedarme sentado en la vereda.
Me arrepiento de haber venido. Me limpio el rostro, sin antes haber derramado una lágrima más.
Una lágrima dedicada a la certeza de volver y quedarme sentado en la vereda, esperando que alguien llegue, y que no llegue. No va a llegar.

martes, 31 de agosto de 2010

Una y otra vez.

Lo que va, lo que viene.
Contando ovejas negras.
Contando repeticiones.
Contando los encuentros de fe.
Me meteré en mis errores.
Me esconderé.
Con paradero desconocido.
Con sordera.
Desatinado.
Rodeado de lo que siempre he estado rodeado.
Etiquetas. Búsquedas. Silencio.
La verdad. La verdar.
Mi sombra, el frío, su voz.

lunes, 30 de agosto de 2010

Prado.

Seguiré caminando,
a través.

Saltaré río a río.

Porque si logro cruzar todo

Si tan solo pudiera lograrlo.

Podrìa llegar al otro lado.

Seguir caminando

ahora silbando
o de costado.

domingo, 22 de agosto de 2010

A ti, abuelo.

No he llorado tu partida. Y lo siento. Te quiero. Te quiero. He ocultado mi pena entre furia, pasión y locura, mas no me he olvidado de ti. Mi ausencia solo evoca el pasado. Tan ausente, sin prestarte atención, tan ausente a pesar de que estuve ahí. Te quiero. De verdad que te quiero, y verte me afecto, porque si no estuve durante, estuve al final. Te quiero y no puedo hacerte regresar. Pero si pudiera dejaría que vivas mi vida por ti. Te quiero. Te quiero. Es cierto, me pude despedir, pero jamás te leí un poema, jamás te lei siquiera un verso, a pesar de que la poesía la heredé de ti. Seamos uno, habita en mí. Te quiero. Te quiero. Adiós. Nos vemos. Porque sé que estaré contigo, sé que me esperaras. Te quiero. Adiós.

domingo, 15 de agosto de 2010

Tú eres verbo,

Estás ganas de escribir.
De enamorarme de la sustancia. Aprender a equivocarme.
No sé arriesgarme.
Sé cuando será el final. Pero he sufrido mucho.
No puedo soltar.
No tengo pruebas.
Pero tengo certeza.
Prefiero dudar, sospechar.

Prefiero ignorar a saber y morir.

Prefiero que todos estos verbos suenen tan extraños.

Porque mi suerte desea fugarse.

Contenido todo. A la luz. A la nada. Al tiempo que nos prestaron.
A tu voz, mi sueño, a tus besos, a tus palabras, a tus deseos, mi vida, a tu amor.

jueves, 22 de julio de 2010

Tensión.

Esta noche es tuya. Te la dedico. La verdad, te lo mereces. Por lo que me enseñaste. Lo que me ocultaste, no hay remedio a eso. Ya lo hecho, hecho está.
Las notas al vacío, y mi corazón resurge. Mentiras contra el suelo. Anímame, despiértame. Sigo vivo, no cantes victoria. Hace mucho que no hay música en mi cabeza. Solo pienso, soluciones, soluciones. No hay solución si no hay problema. Sin favores ni colisiones.

Todo está seco, mullido. Áspero. Tengo la tentación de morderte, y tu espalda esta fría. Quiero seguir. No importa lo incomodo que este. Tengo la intención. No me dejes apagarme. No pretendas que no estoy. Tampoco me mires de frente con esos ojos que dicen te quiero, esa boca que quiere besarme y esa voz, maldita voz que me dice no.