lunes, 5 de septiembre de 2011

Mi señal

Dicen que estamos perdidos
en medio de un agujero en el océano.
Dicen que nadie vendrá
a rescatar lo que queda de mí.

Si soy un ingrato,
dejame varado.
Tras de ti no resbalo
si me ves puedo morir.

No sé nada de ti
ya no importa más.
La verdad es que ni en sueños
puedo poseer un pedazo de ti.

No aguanto este barullo,
ya no me duele.
Pero la verdad que no
quedan sonidos en mi cabeza.

Por demás esta decir
que tu vestido de fiesta
esta con agujeros
donde alguna vez preferimos escapar.

Me quedaré oculto contigo,
para plasmarte y callarme.
No sé si soy aburrido,
o es que el silencio me vuelve interesante.

Quiero fumarme tu amor
si es que hubo amor,
y quiero hacerte el amor
si es que llevo a verte amor.

Tiento a la soledad,
y no necesito correr para agotarme
solo descansar y volver a buscarte
solo dormir y rogar por ser tu hombre.

Otra vez.


martes, 16 de agosto de 2011

Tiempo

Hoy quiero amanecer escribiendo,
y que pasen la horas, y que llegue la tarde para verte.
Hoy quiero amanecer escribiendo,
y que mi cuerpo no se agite por la espera, sin saber donde entrar o a adonde huir.
Quiero amaner escribiendo,
nos hundiremos al crépusculo, uno en el otro, yo más que tú.

El sol por la tarde se alojará en el mar,
mientras voy embistiendo tus entrañas.
Que llegue la tarde y mi cuerpo se acostumbre a tus disgustos,
a tu indiferencia, tu silencio, a tus ansias.
Ojala y mi cuerpo se acostumbre a tu calor,
sentirme alojado y vacio, sin contacto, sin contacto.

Ya me olvide del mundo anterior,
ya no sé lo que es la paz, o la confianza.
Mi cabeza se nubla, todo queda en blanco,
y aspiro la carne, me envuelvo en tu aliento.
Desgarrare las sabanas, te derrumbare en llanto,
no quedaran espacios ni para el aire, ni para el sueño.

Todo se va cayendo, no busco lo mismo,
quisiera que hubiera una respuesta,
sentir algo distinto.
Estoy aqui, queriendo que pasen la horas,
para no pensar en nada
y no sentir este remordimiento.





Ojalá no sea mañana.

domingo, 14 de agosto de 2011

Tiempo

Hoy quiero amanecer escribiendo,
y que pasen la horas, y que llegue la tarde para verte.
Hoy quiero amanecer escribiendo,
y que mi cuerpo no se agite por la espera, sin saber donde entrar o a adonde huir.
Quiero amaner escribiendo,
nos hundiremos al crépusculo, uno en el otro, yo más que tú.

El sol por la tarde se alojará en el mar,
mientras voy embistiendo tus entrañas.
Que llegue la tarde y mi cuerpo se acostumbre a tus disgustos,
a tu indiferencia, tu silencio, a tus ansias.
Ojala y mi cuerpo se acostumbre a tu calor,
sentirme alojado y vacio, sin contacto, sin contacto.

Ya me olvide del mundo anterior,
ya no sé lo que es la paz, o la confianza.
Mi cabeza se nubla, todo queda en blanco,
y aspiro la carne, me envuelvo en tu aliento.
Desgarrare las sabanas, te derrumbare en llanto,
no quedaran espacios ni para el aire, ni para el sueño.

Todo se va cayendo, no busco lo mismo,
quisiera que hubiera una respuesta,
sentir algo distinto.
Estoy aqui, queriendo que pasen la horas,
para no pensar en nada
y no sentir este remordimiento.





Ojalá no sea mañana.

jueves, 30 de junio de 2011

Sabes.

Es fácil contorsionarse, es difícil distorsionarse.
Yo te conocí alegre, divina, pero cambiaste.
Tu entorno se torno cerrado, retórico. Estaba abrumado por la mentira.
Y tu corrías cabizbaja, queriendo ceder al grande. Pero se detuvo.
Solo había sensaciones vespertinas, criterios que olvidabas tomar en cuenta.
Quedaron minutos, sin miedo, poder tener una responsabilidad.
Supera a todo mi miedo, el de saber cuando estarás lista.
Cupos en el descuento, no sabes de que conozco, no sabes lo que necesito.
Lo veo todo, si no me ves es porque no prestas atención.
No me buscas, como yo, en la nada, no me ves en las lunas, en las estrellas.
Yo soy el cielo, musa hermosa, tilitante, yo soy el infinito.
Búscame que me deshielo, soy el crepúsculo, palpitante, reluciente.
No sabes que me quedaré aquí, para siempre, escribiendote a gotero.
Si mi piel condujera el tiempo, a través de mí los segundos, te quedarías para siempre.

Eterna.

lunes, 20 de junio de 2011

Dedicatoria.

Comenzó la critica, sin agradecimientos.
Porque solo me quedan cuatro líneas.

Y la tinta ya secó, testigo del adiós.
Podré dormir en paz.
Cinco horas. Nada más.

Después de darme un par de oportunidades.
En su omnipotencia, me dió una piedra
que nadie puede cargar.

Este peso contundente.
Palidecer a través de su existencia.
Poseer cuatro líneas de felicitación.

Perdida entre todas esas líneas.
Se quedó, efímera, mi satisfacción.
Podré colgar mis sueños.
En busca de un deseo terrenal.

Jamás sonreiré con dolor.
Pues ya nada sale del corazón.

Todo se queda pintado.
Color carmesí.
No hay líneas que valgan.

La tinta es testigo de mis desgracias.
De las oportunidades perdidas.
De las palabras escritas.

Y si pido perdón sin quejarme
porque son cuatro líneas
escuetas y a trevidas
por otro día que se aleja.

Que se va,
y no regresa.

lunes, 30 de mayo de 2011

Pre

Podré haber perdido todo.
Habiéndolo perdido todo
aun faltan horas para dormir.

El tiempo no se alarga, se acorta.
No puedo adaptarme a ningún entorno.
Parece que lo voy logrando.

Estoy solo, en mi mente estoy solo.
No me gusta la constancia.
Prefiero callar y pensar.

Nadie entiende.
Puede que yo no entienda.
Que sea un tonto.

Me desespero.
Tengo miedo de ser yo.
Todos tienen algo detrás.

Algo que no cuadra. No cuadrará jamás.

domingo, 15 de mayo de 2011

Palpita

Este corazón que no se rinde
que no se acaba
que no se agota.

Este corazón que vibra
deslizandose en el tiempo
alejandose del suelo.

Este corazón que pesa demasiado
que se va despedazando
consumiendose derrotado.

Este corazón que se perdió un mes desierto
se apresuro entero
a un cuerpo rastrero.

Este corazón que aprendió a amar
que aprendió a querer y a llorar
que aprendió a traicionar.

Este corazón que esta olvidando,
que olvidó,
que olvidará.

Este corazón que lo quiso todo
pero no obtuvo nada
no pudo obtener nada.

Porque este corazón no puede enfrentar la realidad
este corazón no puede enfrentar la decepción
al no obtener nada de otro corazón sin alma.